Mosaico decorativo

Talált 871 Eredmények: Primer Milagro De Jesús

  • «¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.» (Lucas 4, 34)

  • Jesús entonces le conminó diciendo: «Cállate, y sal de él.» Y el demonio, arrojándole en medio, salió de él sin hacerle ningún daño. (Lucas 4, 35)

  • Al verlo Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador.» (Lucas 5, 8)

  • Y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: «No temas. Desde ahora serás pescador de hombres.» (Lucas 5, 10)

  • Y sucedió que, estando en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó rostro en tierra, y le rogó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» (Lucas 5, 12)

  • Pero no encontrando por dónde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas, y le pusieron en medio, delante de Jesús. (Lucas 5, 19)

  • Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te quedan perdonados.» (Lucas 5, 20)

  • Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? (Lucas 5, 22)

  • Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. (Lucas 5, 31)

  • Jesús les dijo: «¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? (Lucas 5, 34)

  • Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, (Lucas 6, 3)

  • Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. (Lucas 6, 6)


"Invoquemos sempre o auxílio de Nossa Senhora." São Padre Pio de Pietrelcina