Talált 4103 Eredmények: Poder De Dios
Date cuenta, pues, de que Yahveh tu Dios te corregía como un hombre corrige a su hijo, (Deuteronomio 8, 5)
y guarda los mandamientos de Yahveh tu Dios siguiendo sus caminos y temiéndole. (Deuteronomio 8, 6)
Pues Yahveh tu Dios te conduce a una tierra buena, tierra de torrentes, de fuentes y hontanares que manan en los valles y en las montañas, (Deuteronomio 8, 7)
Comerás hasta hartarte, y bendecirás a Yahveh tu Dios en esa tierra buena que te ha dado. (Deuteronomio 8, 10)
Guárdate de olvidar a Yahveh tu Dios descuidando los mandamientos, normas y preceptos que yo te prescribo hoy; (Deuteronomio 8, 11)
tu corazón se engría y olvides a Yahveh tu Dios que te sacó del país de Egipto, de la casa de servidumbre; (Deuteronomio 8, 14)
No digas en tu corazón: «Mi propia fuerza y el poder de mi mano me han creado esta prosperidad», (Deuteronomio 8, 17)
sino acuérdate de Yahveh tu Dios, que es el que te da la fuerza para crear la prosperidad, cumpliendo así la alianza que bajo juramento prometió a tus padres, como lo hace hoy. (Deuteronomio 8, 18)
Pero si llegas a olvidarte de Yahveh tu Dios, si sigues a otros dioses, si les das culto y te postras ante ellos, yo certifico hoy contra vosotros que pereceréis. (Deuteronomio 8, 19)
Lo mismo que las naciones que Yahveh va destruyendo a vuestro paso, así pereceréis también vosotros por haber desoído la voz de Yahveh vuestro Dios. (Deuteronomio 8, 20)
Pero has de saber hoy que Yahveh tu Dios es quien va a pasar delante de ti como un fuego devorador que los destruirá y te los someterá, para que los desalojes y los destruyas rápidamente, como te ha dicho Yahveh. (Deuteronomio 9, 3)
No digas en tu corazón cuando Yahveh tu Dios los arroje de delante de ti: «Por mis méritos me ha hecho Yahveh entrar en posesión de esta tierra», siendo así que sólo por la perversidad de estas naciones las desaloja Yahveh ante ti. (Deuteronomio 9, 4)
