Talált 739 Eredmények: Palabra
Quedándose ellos al acecho, le enviaron unos espías, que fingieran ser justos, para sorprenderle en alguna palabra y poderle entregar al poder y autoridad del procurador. (Lucas 20, 20)
No pudieron sorprenderle en ninguna palabra ante el pueblo y, maravillados por su respuesta, se callaron. (Lucas 20, 26)
En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. (Juan 1, 1)
La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. (Juan 1, 9)
Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. (Juan 1, 14)
Jesús le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Jesús le había dicho y se puso en camino. (Juan 4, 50)
Jesús, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo. (Juan 5, 19)
En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida. (Juan 5, 24)
ni habita su palabra en vosotros, porque no creéis al que El ha enviado. (Juan 5, 38)
Decía, pues, Jesús a los judíos que habían creído en él: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, (Juan 8, 31)
Ya sé que sois descendencia de Abraham; pero tratáis de matarme, porque mi Palabra no prende en vosotros. (Juan 8, 37)
¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi Palabra. (Juan 8, 43)