Talált 3151 Eredmények: Oso
Yo había dicho: «¡Vosotros, dioses sois, todos vosotros, hijos del Altísimo!» (Salmos 82, 6)
¡Oh Dios, no te estés mudo, cese ya tu silencio y tu reposo, oh Dios! (Salmos 83, 2)
que habían dicho: «¡Para nosotros conquistemos los dominios de Dios!» (Salmos 83, 13)
Dichosos los que moran en tu casa, te alaban por siempre. (Salmos 84, 5)
Dichosos los hombres cuya fuerza está en ti, y las subidas en su corazón. (Salmos 84, 6)
¡Oh Yahveh Sebaot, dichoso el hombre que confía en ti! (Salmos 84, 13)
¡Haznos volver, Dios de nuestra salvación, cesa en tu irritación contra nosotros! (Salmos 85, 5)
¿Vas a estar siempre airado con nosotros? ¿Prolongarás tu cólera de edad en edad? (Salmos 85, 6)
Oh Dios, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos. (Salmos 86, 14)
Yahveh, Dios Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahveh, tu lealtad te circunda. (Salmos 89, 9)
Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahveh; (Salmos 89, 16)
Oración. De Moisés, hombre de Dios. Señor, tú has sido para nosotros un refugio de edad en edad. (Salmos 90, 1)