Talált 3151 Eredmények: Oso
porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre (Lucas 1, 49)
Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (Lucas 2, 25)
todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. (Lucas 3, 5)
Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?» El les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.» (Lucas 3, 14)
Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio.» (Lucas 4, 27)
«¡Ah! ¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.» (Lucas 4, 34)
«Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. (Lucas 6, 24)
¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. (Lucas 6, 25)
¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas. (Lucas 6, 26)
Y lo que queráis que os hagan los hombres, hacédselo vosotros igualmente. (Lucas 6, 31)
Si hacéis bien a los que os lo hacen a vosotros, ¿qué mérito tenéis? ¡También los pecadores hacen otro tanto! (Lucas 6, 33)
El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: «Un gran profeta se ha levantado entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo». (Lucas 7, 16)