Talált 616 Eredmények: Monte Santo
Tu Lugar Santo está conculcado y profanado, tus sacerdotes en duelo y humillación, (I Macabeos 3, 51)
Judas les dijo: «Preparaos, revestíos de valor y estad dispuestos mañana temprano para entrar en batalla con estos gentiles que se han coligado contra nosotros para destruirnos y destruir nuestro Lugar Santo. (I Macabeos 3, 58)
Porque es mejor morir combatiendo que estarnos mirando las desdichas de nuestra nación y del Lugar Santo. (I Macabeos 3, 59)
Judas y sus hermanos dijeron: «Nuestros enemigos están vencidos; subamos, pues, a purificar el Lugar Santo y a celebrar su dedicación.» (I Macabeos 4, 36)
Se reunió todo el ejército y subieron al monte Sión. (I Macabeos 4, 37)
Cuando vieron el santuario desolado, el altar profanado, las puertas quemadas, arbustos nacidos en los atrios como en un bosque o en un monte cualquiera, y las salas destruidas, (I Macabeos 4, 38)
Judas dio orden a sus hombres de combatir a los de la Ciudadela hasta terminar la purificación del Lugar Santo. (I Macabeos 4, 41)
que purificaron el Lugar Santo y llevaron las piedras de la contaminación a un lugar inmundo. (I Macabeos 4, 43)
y depositaron sus piedras en el monte de la Casa, en un lugar conveniente, hasta que surgiera un profeta que diera respuesta sobre ellas. (I Macabeos 4, 46)
Repararon el Lugar Santo y el interior de la Casa y santificaron los atrios. (I Macabeos 4, 48)
Por aquel tiempo, levantaron en torno al monte Sión altas murallas y fuertes torres, no fuera que otra vez se presentaran como antes los gentiles y lo pisotearan. (I Macabeos 4, 60)
Subieron al monte Sión con alborozo y alegría y ofrecieron holocaustos por haber regresado felizmente sin haber perdido a ninguno de los suyos. (I Macabeos 5, 54)