Talált 813 Eredmények: Mir
míralos, como los ojos de los siervos en la mano de sus amos. Como los ojos de la sierva en la mano de su señora, así nuestros ojos en Yahveh nuestro Dios, hasta que se apiade de nosotros. (Salmos 123, 2)
Mirad: hemos oído de Ella que está en Efratá, ¡la hemos encontrado en los Campos del Bosque! (Salmos 132, 6)
mira no haya en mí camino de dolor, y llévame por el camino eterno. (Salmos 139, 24)
Hacia ti, Señor Yahveh, miran mis ojos, ¡en ti me cobijo, no desampares mi alma! (Salmos 141, 8)
A la derecha mira, y ve, nadie hay que me conozca. Huye de mí todo refugio, nadie hay que cuide de mi alma. (Salmos 142, 5)
nuestros graneros llenos, rebosantes de frutos de toda especie, nuestras ovejas, a millares, a miríadas, por nuestras praderías; (Salmos 144, 13)
Debían suprimir en el santuario holocaustos, sacrificios y libaciones; profanar sábados y fiestas; (I Macabeos 1, 45)
Mirad nuestro santuario, nuestra hermosura y nuestra gloria, convertido en desierto, miradlo profanado de los gentiles. (I Macabeos 2, 12)
Entonces advirtió que se le había acabado el dinero del tesoro y que los tributos de la región eran escasos, debido a las revueltas y calamidades que él había provocado en el país al suprimir las leyes en vigor desde los primeros tiempos. (I Macabeos 3, 29)
Porque es mejor morir combatiendo que estarnos mirando las desdichas de nuestra nación y del Lugar Santo. (I Macabeos 3, 59)
Lejos de mí ahora mirar por salvar mi vida en cualquier tiempo de angustia, que no soy yo mejor que mis hermanos; (I Macabeos 13, 5)
se hizo llevar donde el rey, no porque pretendiera acusar a sus conciudadanos, sino que miraba por los intereses generales y particulares de toda su gente. (II Macabeos 4, 5)