Talált 1560 Eredmények: Mal
Y mi oración fue escuchada, pues tú me salvaste de la perdición, y me libraste del momento malo. (Eclesiástico 51, 11)
¡Ay, gente pecadora, pueblo tarado de culpa. semilla de malvados, hijos de perdición! Han dejado a Yahveh, han despreciado al Santo de Israel, se han vuelto de espaldas. (Isaías 1, 4)
lavaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías de delante de mi vista, desistid de hacer el mal, (Isaías 1, 16)
La expresión de su rostro les denuncia, y sus pecados como Sodoma manifiestan, no se ocultan. ¡Ay de ellos, porque han merecido su propio mal! (Isaías 3, 9)
¡Ay del malvado! que le irá mal, que el mérito de sus manos se le dará. (Isaías 3, 11)
¡Ay, los que llaman al mal bien, y al bien mal; que dan oscuridad por luz, y luz por oscuridad; que dan amargo por dulce, y dulce por amargo! (Isaías 5, 20)
los que absuelven al malo por soborno y quitan al justo su derecho. (Isaías 5, 23)
En tiempo de Ajaz, hijo de Jotam, hijo de Ozías, rey de Judá, subió Rasón, rey de Aram, con Pécaj, hijo de Remalías, rey de Israel, a Jerusalén para atacarla, más no pudieron hacerlo. (Isaías 7, 1)
ya que Aram, Efraím y el hijo de Remalías han maquinado tu ruina diciendo: (Isaías 7, 5)
La capital de Efraím es Samaría, y el cabeza de Samaría, el hijo de Remalías. Si no os afirmáis en mí no seréis firmes.» (Isaías 7, 9)
Cuajada y miel comerá hasta que sepa rehusar lo malo y elegir lo bueno. (Isaías 7, 15)
Porque antes que sepa el niño rehusar lo malo y elegir lo bueno, será abandonado el territorio cuyos dos reyes te dan miedo. (Isaías 7, 16)