Talált 493 Eredmények: Lenguas De Fuego
No disputes con hombre charlatán, no eches más leña a su fuego. (Eclesiástico 8, 3)
No enciendas los carbones del pecador, no sea que te abrases en el fuego de su llama. (Eclesiástico 8, 10)
Aparta tu ojo de mujer hermosa, no te quedes mirando la belleza ajena. Por la belleza de la mujer se perdieron muchos, junto a ella el amor se inflama como fuego. (Eclesiástico 9, 8)
El te ha puesto delante fuego y agua, a donde quieras puedes llevar tu mano. (Eclesiástico 15, 16)
En la reunión de los pecadores prende el fuego, contra la nación rebelde se inflama la Cólera. (Eclesiástico 16, 6)
Estopa hacinada es la reunión de los sin ley, su meta es la llama de fuego. (Eclesiástico 21, 9)
Antes del fuego sale vapor del horno y humo, así las injurias preceden a la sangre. (Eclesiástico 22, 24)
El alma ardiente como fuego encendido, no se apagará hasta consumirse; el hombre impúdico en su cuerpo carnal: no cejará hasta que el fuego le abrase; para el hombre impúdico todo pan es dulce, no descansará hasta haber muerto. (Eclesiástico 23, 17)
Según sea la leña, así arde el fuego, según su violencia, arde la disputa; según la fuerza del hombre es su furor y conforme a su riqueza sube su ira. (Eclesiástico 28, 10)
Riña súbita prende fuego, disputa precipitada vierte sangre. (Eclesiástico 28, 11)
Que el fuego de la ira devore al que se escape, y los que hacen daño a tu pueblo hallen la perdición. (Eclesiástico 36, 8)
También el herrero sentado junto al yunque, atento a los trabajos del hierro; el vaho del fuego sus carnes derrite, en el calor de la fragua se debate, el ruido del martillo le ensordece, y en el modelo del objeto tiene fijos sus ojos; pone su corazón en concluir sus obras, y sus vigilias en adornarlas al detalle. (Eclesiástico 38, 28)