Talált 1488 Eredmények: Jesús Convierte Agua En Vino
Respondió Jesús: «Ya os he dicho que yo soy; así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos.» (Juan 18, 8)
Jesús dijo a Pedro: «Vuelve la espada a la vaina. La copa que me ha dado el Padre, ¿no la voy a beber?» (Juan 18, 11)
Entonces la cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, le ataron (Juan 18, 12)
Seguían a Jesús Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo Sacerdote y entró con Jesús en el atrio del Sumo Sacerdote, (Juan 18, 15)
El Sumo Sacerdote interrogó a Jesús sobre sus discípulos y su doctrina. (Juan 18, 19)
Jesús le respondió: «He hablado abiertamente ante todo el mundo; he enseñado siempre en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he hablado nada a ocultas. (Juan 18, 20)
Apenas dijo esto, uno de los guardias que allí estaba, dio una bofetada a Jesús, diciendo: «¿Así contestas al Sumo Sacerdote?» (Juan 18, 22)
Jesús le respondió: «Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?» (Juan 18, 23)
De la casa de Caifás llevan a Jesús al pretorio. Era de madrugada. Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder así comer la Pascua. (Juan 18, 28)
Así se cumpliría lo que había dicho Jesús cuando indicó de qué muerte iba a morir. (Juan 18, 32)
Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» (Juan 18, 33)
Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?» (Juan 18, 34)