Talált 3870 Eredmények: Ignorar A Dios
Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Dios aparecería de un momento a otro. (Lucas 19, 11)
Cerca ya de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, llenos de alegría, se pusieron a alabar a Dios a grandes voces, por todos los milagros que habían visto. (Lucas 19, 37)
Y le preguntaron: «Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud, y que no tienes en cuenta la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: (Lucas 20, 21)
El les dijo: «Pues bien, lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios a Dios.» (Lucas 20, 25)
ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. (Lucas 20, 36)
Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. (Lucas 20, 37)
No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven.» (Lucas 20, 38)
Así también vosotros, cuando veáis que sucede esto, sabed que el Reino de Dios está cerca. (Lucas 21, 31)
porque os digo que ya no la comeré más hasta que halle su cumplimiento en el Reino de Dios.» (Lucas 22, 16)
porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.» (Lucas 22, 18)
De ahora en adelante, el Hijo del hombre estará sentado a la diestra del poder de Dios.» (Lucas 22, 69)
Dijeron todos: «Entonces, ¿tú eres el Hijo de Dios?» El les dijo: «Vosotros lo decís: Yo soy.» (Lucas 22, 70)