Talált 3490 Eredmények: Habitar En La Casa Del Señor
Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, suplicó: «Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid y quedaos en mi casa.» Y nos obligó a ir. (Hechos 16, 15)
Le respondieron: «Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu casa.» (Hechos 16, 31)
Y le anunciaron la Palabra del Señor a él y a todos los de su casa. (Hechos 16, 32)
Les hizo entonces subir a su casa, les preparó la mesa y se alegró con toda su familia por haber creído en Dios. (Hechos 16, 34)
Al salir de la cárcel se fueron a casa de Lidia, volvieron a ver a los hermanos, los animaron y se marcharon. (Hechos 16, 40)
Pero los judíos, llenos de envidia, reunieron a gente maleante de la calle, armaron tumultos y alborotaron la ciudad. Se presentaron en casa de Jasón buscándolos para llevarlos ante el pueblo. (Hechos 17, 5)
«El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas, (Hechos 17, 24)
El creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, (Hechos 17, 26)
Entonces se retiró de allí y entró en casa de un tal Justo, que adoraba a Dios, cuya casa estaba contigua a la sinagoga. (Hechos 18, 7)
Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y otros muchos corintios al oír a Pablo creyeron y recibieron el bautismo. (Hechos 18, 8)
El Señor dijo a Pablo durante la noche en una visión: «No tengas miedo, sigue hablando y no calles; (Hechos 18, 9)
Había sido instruido en el Camino del Señor y con fervor de espíritu hablaba y enseñaba con todo esmero lo referente a Jesús, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. (Hechos 18, 25)