Talált 3490 Eredmények: Habitar En La Casa Del Señor
Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de ese pan.» (Juan 6, 34)
Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, (Juan 6, 68)
Y se volvieron cada uno a su casa. (Juan 7, 53)
Ella respondió: «Nadie, Señor.» Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más.» (Juan 8, 11)
Y el esclavo no se queda en casa para siempre; mientras el hijo se queda para siempre. (Juan 8, 35)
El respondió: «¿Y quién es, Señor, para que crea en él?» (Juan 9, 36)
El entonces dijo: «Creo, Señor.» Y se postró ante él. (Juan 9, 38)
María era la que ungió al Señor con perfumes y le secó los pies con sus cabellos; su hermano Lázaro era el enfermo. (Juan 11, 2)
Las hermanas enviaron a decir a Jesús: «Señor, aquel a quien tú quieres, está enfermo.» (Juan 11, 3)
Le dijeron sus discípulos: «Señor, si duerme, se curará.» (Juan 11, 12)
y muchos judíos habían venido a casa de Marta y María para consolarlas por su hermano. (Juan 11, 19)
Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa. (Juan 11, 20)