Talált 3490 Eredmények: Habitar En La Casa Del Señor
Entonces dice: "Me volveré a mi casa, de donde salí." Y al llegar la encuentra desocupada, barrida y en orden. (Mateo 12, 44)
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. (Mateo 13, 1)
Los siervos del amo se acercaron a decirle: "Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu campo? ¿Cómo es que tiene cizaña?" (Mateo 13, 27)
Entonces despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo.» (Mateo 13, 36)
Y él les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo.» (Mateo 13, 52)
Y se escandalizaban a causa de él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio.» (Mateo 13, 57)
Pedro le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las aguas.» (Mateo 14, 28)
Pero, viendo la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!» (Mateo 14, 30)
En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.» (Mateo 15, 22)
Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.» (Mateo 15, 24)
Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» (Mateo 15, 25)
«Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.» (Mateo 15, 27)