Talált 991 Eredmények: Gad
Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre y: el que maldiga a su padre o a su madre, sea castigado con la muerte. Pero vosotros decís: (Marcos 7, 10)
porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.» (Marcos 9, 31)
«Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles, (Marcos 10, 33)
velad, por tanto, ya que no sabéis cuándo viene el dueño de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de madrugada. (Marcos 13, 35)
Porque el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!» (Marcos 14, 21)
Jesús le dice: «Yo te aseguro: hoy, esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, tú me habrás negado tres.» (Marcos 14, 30)
Volvió otra vez y los encontró dormidos, pues sus ojos estaban cargados; ellos no sabían qué contestarle. (Marcos 14, 40)
Viene por tercera vez y les dice: «Ahora ya podéis dormir y descansar. Basta ya. Llegó la hora. Mirad que el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. (Marcos 14, 41)
Inmediatamente cantó un gallo por segunda vez. Y Pedro recordó lo que le había dicho Jesús: «Antes que el gallo cante dos veces, me habrás negado tres.» Y rompió a llorar. (Marcos 14, 72)
(Pues se daba cuenta de que los sumos sacerdotes le habían entregado por envidia.) (Marcos 15, 10)
Llegada la hora sexta, hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona. (Marcos 15, 33)
Y muy de madrugada, el primer día de la semana, a la salida del sol, van al sepulcro. (Marcos 16, 2)