Talált 1480 Eredmények: Formación Del Hombre
Pues, ¿de qué le sirve al hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se pierde o se arruina? (Lucas 9, 25)
Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras, de ése se avergonzará el Hijo del hombre, cuando venga en su gloria, en la de su Padre y en la de los santos ángeles. (Lucas 9, 26)
En esto, un hombre de entre la gente empezó a gritar: «Maestro, te suplico que mires a mi hijo, porque es el único que tengo, (Lucas 9, 38)
«Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres.» (Lucas 9, 44)
Jesús le dijo: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.» (Lucas 9, 58)
Jesús respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. (Lucas 10, 30)
«Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: "Me volveré a mi casa, de donde salí." (Lucas 11, 24)
Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio.» (Lucas 11, 26)
Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. (Lucas 11, 30)
«Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Dios. (Lucas 12, 8)
«A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo, no se le perdonará. (Lucas 12, 10)
El le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?» (Lucas 12, 14)