Talált 632 Eredmények: Entrada En El Reino
Les dijo otra parábola: «El Reino de los Cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.» (Mateo 13, 33)
el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; (Mateo 13, 38)
El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, (Mateo 13, 41)
Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga. (Mateo 13, 43)
«El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.» (Mateo 13, 44)
«También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, (Mateo 13, 45)
«También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; (Mateo 13, 47)
Y él les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo.» (Mateo 13, 52)
A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.» (Mateo 16, 19)
Yo os aseguro: entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean al Hijo del hombre venir en su Reino.» (Mateo 16, 28)
En aquel momento se acercaron a Jesús los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?» (Mateo 18, 1)
y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos. (Mateo 18, 3)