Mosaico decorativo

Talált 1608 Eredmények: Eli

  • la que desborda inteligencia como el Eufrates, como el Jordán en días de cosecha; (Eclesiástico 24, 26)

  • Mas tres clases de gente odia mi alma, y su vida de indignación me llena: pobre altanero, rico mentiroso, y viejo adúltero, falto de inteligencia. (Eclesiástico 25, 2)

  • Nueve cosas que imagino tengo por felices en mi corazón, y una décima la diré con mi lengua: el hombre que recibe de sus hijos contento, que ve, en vida, la caída de sus enemigos. (Eclesiástico 25, 7)

  • Feliz quien vive con mujer juiciosa, quien no ara con un buey y un asno, quien no se desliza con su lengua, quien no sirve a amo indigno de él; (Eclesiástico 25, 8)

  • feliz quien ha encontrado la prudencia, y quien la expone a oídos que escuchan. (Eclesiástico 25, 9)

  • Corazón abatido, rostro sombrío, herida del corazón eso es la mujer mala. Manos caídas y rodillas paralizadas, eso es la que no hace feliz a su marido. (Eclesiástico 25, 23)

  • Feliz el marido de mujer buena, el número de sus días se duplicará. (Eclesiástico 26, 1)

  • sea rico o pobre, su corazón es feliz, en todo tiempo alegre su semblante. (Eclesiástico 26, 4)

  • Dos cosas entristecen mi corazón y la tercera me produce mal humor: el guerrero que desfallece de indigencia, los inteligentes cuando son menospreciados, y el que de la justicia al pecado reincide: el Señor le destina a la espada. (Eclesiástico 26, 28)

  • porque como el que mata elimina a su víctima, así has destruido la amistad de tu compañero. (Eclesiástico 27, 18)

  • Feliz el que de ella se resguarda, el que no pasa a través de su furor, el que su yugo no ha cargado, ni ha sido atado con sus coyundas. (Eclesiástico 28, 19)

  • Feliz el rico que fue hallado intachable, que tras el oro no se fue. (Eclesiástico 31, 8)


"Nas tentações, combata com coragem! Nas quedas, humilhe-se mas não desanime!" São Padre Pio de Pietrelcina