Mosaico decorativo

Talált 1648 Eredmények: Dor

  • y decían a la mujer: «Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.» (Juan 4, 42)

  • No penséis que os voy a acusar yo delante del Padre. Vuestro acusador es Moisés, en quién habéis puesto vuestra esperanza. (Juan 5, 45)

  • ¿Quién de vosotros puede probar que soy pecador? Si digo la verdad, ¿por qué no me creéis? (Juan 8, 46)

  • Algunos fariseos decían: «Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.» Otros decían: «Pero, ¿cómo puede un pecador realizar semejantes señales?» Y había disensión entre ellos. (Juan 9, 16)

  • Le llamaron por segunda vez al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador.» (Juan 9, 24)

  • Les respondió: «Si es un pecador, no lo sé. Sólo sé una cosa: que era ciego y ahora veo.» (Juan 9, 25)

  • Sabemos que Dios no escucha a los pecadores; mas, si uno es religioso y cumple su voluntad, a ése le escucha. (Juan 9, 31)

  • «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ése es un ladrón y un salteador; (Juan 10, 1)

  • Todos los que han venido delante de mí son ladrones y salteadores; pero las ovejas no les escucharon. (Juan 10, 8)

  • Había algunos griegos de los que subían a adorar en la fiesta. (Juan 12, 20)

  • Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará. (Juan 12, 26)

  • «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. (Juan 15, 1)


"O demônio é forte com quem o teme, mas é fraquíssimo com quem o despreza." São Padre Pio de Pietrelcina