Talált 1876 Eredmények: Don
Habiendo oído hablar de Jesús, envió donde él unos ancianos de los judíos, para rogarle que viniera y salvara a su siervo. (Lucas 7, 3)
Estos, llegando donde Jesús, le suplicaban insistentemente diciendo: «Merece que se lo concedas, (Lucas 7, 4)
Llegando donde él aquellos hombres, dijeron: «Juan el Bautista nos ha enviado a decirte: ¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?» (Lucas 7, 20)
Como no tenían para pagarle, perdonó a los dos. ¿Quién de ellos le amará más?» (Lucas 7, 42)
Respondió Simón: «Supongo que aquel a quien perdonó más.» El le dijo: «Has juzgado bien», (Lucas 7, 43)
Por eso te digo que quedan perdonados sus muchos pecados, porque ha mostrado mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra.» (Lucas 7, 47)
Y le dijo a ella: «Tus pecados quedan perdonados.» (Lucas 7, 48)
Los comensales empezaron a decirse para sí: «¿Quién es éste que hasta perdona los pecados?» (Lucas 7, 49)
Se presentaron donde él su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él a causa de la gente. (Lucas 8, 19)
Entonces les dijo: «¿Dónde está vuestra fe?» Ellos, llenos de temor, se decían entre sí maravillados: «Pues ¿quién es éste, que impera a los vientos y al agua, y le obedecen?» (Lucas 8, 25)
Salieron, pues, a ver lo que había occurido y, llegando donde Jesús, encontraron al hombre del que habían salido los demonios, sentado, vestido y en su sano juicio, a los pies de Jesús; y se llenaron de temor. (Lucas 8, 35)
Mientras iban caminando, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas.» (Lucas 9, 57)