Talált 1838 Eredmények: Dar
Aquel día no me preguntaréis nada. En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. (Juan 16, 23)
Pilato replicó: «Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra Ley.» Los judíos replicaron: «Nosotros no podemos dar muerte a nadie.» (Juan 18, 31)
Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para est he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.» (Juan 18, 37)
y el sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar aparte. (Juan 20, 7)
quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse. (Hechos 2, 4)
Pedro le dijo: «No tengo plata ni oro; pero lo que tengo, te doy: en nombre de Jesucristo, el Nazoreo, ponte a andar.» (Hechos 3, 6)
le reconocían, pues él era el que pedía limosma sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que había sucedido. (Hechos 3, 10)
Les mandaron salir fuera del Sanedrín y deliberaban entre ellos. (Hechos 4, 15)
Les llamaron y les mandaron que de ninguna manera hablasen o enseñasen en el nombre de Jesús. (Hechos 4, 18)
Acabada su oración, retembló el lugar donde estaban reunidos, y todos quedaron llenos del Espíritu Santo y predicaban la Palabra de Dios con valentía. (Hechos 4, 31)
Pedro le dijo: «Ananías, ¿cómo es que Satanás llenó tu corazón para mentir al Espíritu Santo, y quedarte con parte del precio del campo? (Hechos 5, 3)
Cuando llegaron allí los alguaciles, no los encontraron en la prisión; y volvieron a darles cuenta (Hechos 5, 22)