Mosaico decorativo

Talált 3512 Eredmények: Día

  • Viendo los ammonitas que los arameos emprendían la fuga, huyeron también ellos ante Abisay, hermano de Joab, y entraron en la ciudad, mientras que Joab volvió a Jerusalén. (I Crónicas 19, 15)

  • Hubo guerra de nuevo en Gat y había un hombre de gran estatura, que tenía veinticuatro dedos, seis en cada extremidad. También éste descendía de Rafá. (I Crónicas 20, 6)

  • Estos descendían de Rafá de Gat y sucumbieron a manos de David y de sus veteranos. (I Crónicas 20, 8)

  • tres años de hambre, o tres meses de derrotas ante tus enemigos, con la espada de tus enemigos a la espalda, o bien tres días durante los cuales la espada de Yahveh y la peste anden por la tierra y el ángel de Yahveh haga estragos en todo el territorio de Israel. Ahora, pues, mira qué debo responder al que me envía.» (I Crónicas 21, 12)

  • David respondió a Gad: «Estoy en gran angustia. Pero ¡caiga yo en manos de Yahveh, que es grande su misericordia, y no caiga en manos de los hombres!» (I Crónicas 21, 13)

  • Mira que te va a nacer un hijo, que será hombre de paz; le concederé paz con todos sus enemigos en derredor, porque Salomón será su nombre y en sus días concederé paz y tranquilidad a Israel. (I Crónicas 22, 9)

  • Viejo ya David y colmado de días, proclamó a su hijo Salomón rey de Israel. (I Crónicas 23, 1)

  • Meselemías tuvo hijos: el primgénito, Zacarías; el segundo, Yediael; el tercero, Zebadías; el cuarto, Yatniel; (I Crónicas 26, 2)

  • A Supplim y a Josá, el occidente, con la puerta del tronco abatido, en el camino de la subida, correspondiéndose un puesto de guardia con el otro. (I Crónicas 26, 16)

  • Al oriente seis por día, al norte cuatro por día, al mediodía cuatro por día y en los almacenes de dos en dos; (I Crónicas 26, 17)

  • Los levitas, sus hermanos, custodiaban los tesoros de la Casa de Dios, y los tesoros de las cosas sagradas. (I Crónicas 26, 20)

  • Los hermanos de Yeriyías, hombres valerosos, jefes de familias en número de 2.700, fueron constituidos por el rey David sobre los rubenitas, los gaditas y la media tribu de Manasés, en todos los asuntos de Dios y en todos los negocios del rey. (I Crónicas 26, 32)


"O Anjo de Deus não nos abandona jamais." São Padre Pio de Pietrelcina