Talált 3512 Eredmények: Día
Acudían asiduamente a la enseñanza de los apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones. (Hechos 2, 42)
vendían sus posesiones y sus bienes y repartían el precio entre todos, según la necesidad de cada uno. (Hechos 2, 45)
Acudían al Templo todos los días con perseverancia y con un mismo espíritu, partían el pan por las casas y tomaban el alimento con alegría y sencillez de corazón. (Hechos 2, 46)
Alababan a Dios y gozaban de la simpatía de todo el pueblo. El Señor agregaba cada día a la comunidad a los que se habían de salvar. (Hechos 2, 47)
Había un hombre, tullido desde su nacimiento, al que llevaban y ponían todos los días junto a la puerta del Templo llamada Hermosa para que pidiera limosna a los que entraban en el Templo. (Hechos 3, 2)
le reconocían, pues él era el que pedía limosma sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que había sucedido. (Hechos 3, 10)
Y todos los profetas que desde Samuel y sus sucesores han hablado, anunciaron también estos días. (Hechos 3, 24)
Estaban hablando al pueblo, cuando se les presentaron los sacerdotes, el jefe de la guardia del Templo y los saduceos, (Hechos 4, 1)
Les echaron mano y les pusieron bajo custodia hasta el día siguiente, pues había caído ya la tarde. (Hechos 4, 3)
Al día siguiente se reunieron en Jerusalén sus jefes, ancianos y escribas, (Hechos 4, 5)
y al mismo tiempo veían de pie, junto a ellos, al hombre que había sido curado; de modo que no podían replicar. (Hechos 4, 14)
No había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los vendían, traían el importe de la venta, (Hechos 4, 34)