Talált 3512 Eredmények: Día
De todo mi pueblo me he hecho la irrisión, su copla todo el día. (Lamentaciones 3, 14)
Te acercaste el día en que te invocaba, dijiste: «¡No temas!» (Lamentaciones 3, 57)
los labios de mis agresores y sus tramas, contra mí todo el día. (Lamentaciones 3, 62)
Sade. Se acechaban nuestros pasos, para que no anduviéramos por nuestras plazas. Cerca estaba nuestro fin, cumplidos nuestros días, sí, llegaba nuestro fin. (Lamentaciones 4, 18)
Qof. Nuestros perseguidores eran raudos, más que las águilas del cielo; nos acosaban por los montes, en el desierto nos tendían emboscadas. (Lamentaciones 4, 19)
¡Haznos volver a ti, Yahveh, y volveremos. Renueva nuestros días como antaño, (Lamentaciones 5, 21)
Este es el texto del libro que Baruc, hijo de Neriyías, hijo de Maaseías, hijo de Sedecías, hijo de Asadías, hijo de Jilquías, escribió en Babilonia, (Baruc 1, 1)
el año quinto, el día siete del mes, en el tiempo en que los caldeos habían tomado e incendiado Jerusalén. (Baruc 1, 2)
Y a Baruc, el día diez del mes de Siván, había tomado los objetos sagrados de la Casa del Señor que habían sido llevados del Templo, con ánimo de volverlos a llevar a la tierra de Judá; objetos de plata mandados hacer por Sedecías, hijo de Josías, rey de Judá, (Baruc 1, 8)
Rogad por la vida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y por la vida de su hijo Baltasar, para que sean sus días como los días del cielo sobre la tierra. (Baruc 1, 11)
El Señor nos dará fuerzas e iluminará nuestros ojos para vivir a la sombra de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y a la sombra de su hijo Baltasar; les serviremos largos días y hallaremos gracia a sus ojos. (Baruc 1, 12)
Y leed este libro que os mandamos para que hagáis lectura pública en la Casa del Señor, el día de la fiesta y en días oportunos. (Baruc 1, 14)