Talált 1035 Eredmények: Cristo Jesus
Uno de los malhechores colgados le insultaba: «¿No eres tú el Cristo? Pues ¡sálvate a ti y a nosotros!» (Lucas 23, 39)
Y decía: «Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu Reino.» (Lucas 23, 42)
Jesús le dijo: «Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.» (Lucas 23, 43)
y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre, en tus manos pongo mi espíritu» y, dicho esto, expiró. (Lucas 23, 46)
Se presentó a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús (Lucas 23, 52)
y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. (Lucas 24, 3)
Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos; (Lucas 24, 15)
El les dijo: «¿Qué cosas?» Ellos le dijeron: «Lo de Jesús el Nazoreo, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo; (Lucas 24, 19)
¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?» (Lucas 24, 26)
y les dijo: «Así está escrito que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día (Lucas 24, 46)
El confesó, y no negó; confesó: «Yo no soy el Cristo.» (Juan 1, 20)
Y le preguntaron: «¿Por qué, pues, bautizas, si no eres tú el Cristo ni Elías ni el profeta?» (Juan 1, 25)