Mosaico decorativo

Talált 1035 Eredmények: Cristo Jesus

  • Y sucedió que, estando en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra que, al ver a Jesús, se echó rostro en tierra, y le rogó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme.» (Lucas 5, 12)

  • Pero no encontrando por dónde meterle, a causa de la multitud, subieron al terrado, le bajaron con la camilla a través de las tejas, y le pusieron en medio, delante de Jesús. (Lucas 5, 19)

  • Viendo Jesús la fe de ellos, dijo: «Hombre, tus pecados te quedan perdonados.» (Lucas 5, 20)

  • Conociendo Jesús sus pensamientos, les dijo: «¿Qué estáis pensando en vuestros corazones? (Lucas 5, 22)

  • Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. (Lucas 5, 31)

  • Jesús les dijo: «¿Podéis acaso hacer ayunar a los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? (Lucas 5, 34)

  • Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, (Lucas 6, 3)

  • Sucedió que entró Jesús otro sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. (Lucas 6, 6)

  • Entonces Jesús les dijo: «Yo os pregunto si en sábado es lícito hacer el bien en vez de hacer el mal, salvar una vida en vez de destruirla.» (Lucas 6, 9)

  • Ellos se ofuscaron, y deliberaban entre sí qué harían a Jesús. (Lucas 6, 11)

  • Habiendo oído hablar de Jesús, envió donde él unos ancianos de los judíos, para rogarle que viniera y salvara a su siervo. (Lucas 7, 3)

  • Estos, llegando donde Jesús, le suplicaban insistentemente diciendo: «Merece que se lo concedas, (Lucas 7, 4)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina