Talált 3877 Eredmények: Confiar En Dios
Pues irritasteis a vuestro Creador, sacrificando a los demonios y no a Dios. (Baruc 4, 7)
Olvidasteis al Dios eterno, el que os sustenta, y afligisteis a Jerusalén, la que os crió. (Baruc 4, 8)
Pues vio ella caer sobre vosotros la ira que viene de Dios, y dijo: Escuchad, vecinas de Sión: Dios me ha enviado un gran dolor: (Baruc 4, 9)
Que nadie se regocije de mí, la viuda abandonada de tantos; estoy en soledad por los pecados de mis hijos, porque se desviaron de la Ley de Dios, (Baruc 4, 12)
no conocieron sus decretos, no fueron por el camino de los mandamientos de Dios, ni siguieron las sendas de disciplina según su justicia. (Baruc 4, 13)
Os despedí con duelo y lágrimas, pero Dios os devolverá a mí entre contento y regocijo para siempre. (Baruc 4, 23)
Y como las vecinas de Sión ven ahora vuestro cautiverio, así verán pronto vuestra salvación de parte de Dios, que os llegará con gran gloria y resplandor del Eterno. (Baruc 4, 24)
Hijos, soportad con paciencia la ira que de parte de Dios os ha sobrevenido. Te ha perseguido tu enemigo, pero pronto verás su ruina y en su cerviz pondrás tu pie. (Baruc 4, 25)
¡Animo, hijos, clamad a Dios! pues el que os trajo esto se acordará de vosotros; (Baruc 4, 27)
y como vuestro pensamiento sólo fue de alejaros de Dios, vueltos a él, buscadle con ardor diez veces mayor. (Baruc 4, 28)
Mira hacia Oriente, Jerusalén, y ve la alegría que te viene de Dios. (Baruc 4, 36)
Mira, llegan tus hijos, a los que despediste, vuelven reunidos desde oriente a accidente, a la voz del Santo, alegres de la gloria de Dios. (Baruc 4, 37)