Mosaico decorativo

Talált 1135 Eredmények: Ciudad Santuario

  • Se amotinaron en el centro de la ciudad los ciudadanos, al pie de 120.000, y querían matar al rey. (I Macabeos 11, 45)

  • El se refugió en el palacio, y los ciudadanos ocuparon las calles de la ciudad y comenzaron el ataque. (I Macabeos 11, 46)

  • El rey llamó entonces en su auxilio a los judíos, que se juntaron todos en torno a él y luego se diseminaron por la ciudad. Aquel día llegaron a matar hasta 100.000. (I Macabeos 11, 47)

  • Prendieron fuego a la ciudad, se hicieron ese mismo día con un botín considerable y salvaron al rey. (I Macabeos 11, 48)

  • Cuando los de la ciudad vieron que los judíos dominaban la ciudad a su talante, perdieron el ánimo y levantaron sus clamores al rey suplicándole: (I Macabeos 11, 49)

  • «Danos la mano y cesen los judíos en sus ataques contra nosotros y contra la ciudad.» (I Macabeos 11, 50)

  • Jonatán salió a recorrer la Transeufratina y sus ciudades, y todas las tropas de Siria se le unieron como aliadas. Llegó a Ascalón y los habitantes de la ciudad le salieron a recibir con muchos honores. (I Macabeos 11, 60)

  • Los de las ciudad vinieron a suplicarle y Jonatán les dio la mano, pero tomó como rehenes a los hijos de los jefes y los envió a Jerusalén. A continuación, siguió recorriendo la región hasta Damasco. (I Macabeos 11, 62)

  • Le pidieron que les diese la mano y él se la dio. Les hizo salir de allí, ocupó la ciudad y puso en ella una guarnición. (I Macabeos 11, 66)

  • dar mayor altura a las murallas de Jerusalén y levantar un alto muro entre la Ciudadela y la ciudad para separarlas y para que quedara la Ciudadela aislada y no pudieran comprar ni vender. (I Macabeos 12, 36)

  • Se reunieron, pues, para reconstruir la ciudad, pues había caído un trecho de la muralla que daba al torrente por la parte de levante; restauró también el barrio llamado Cafenatá. (I Macabeos 12, 37)

  • Envíalos a sus casas, elige algunos hombres que te acompañen y ven conmigo a Tolemaida. Te entregaré la ciudad, las demás fortalezas, el resto de las fuerzas y a todos los funcionarios, y luego emprenderé el regreso pues para eso he venido.» (I Macabeos 12, 45)


"Não nos preocupemos quando Deus põe à prova a nossa fidelidade." São Padre Pio de Pietrelcina