Talált 2681 Eredmények: Ciudad Del Señor
Que no es hombre de probada virtud el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda. (II Corintios 10, 18)
Lo que os voy a decir, no lo diré según el Señor, sino como en un acceso de locura, en la seguridad de tener algo de qué gloriarme. (II Corintios 11, 17)
Viajes frecuentes; peligros de ríos; peligros de salteadores; peligros de los de mi raza; peligros de los gentiles; peligros en ciudad; peligros en despoblado; peligros por mar; peligros entre falsos hermanos; (II Corintios 11, 26)
El Dios y Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento. (II Corintios 11, 31)
En Damasco,el etnarca del rey Aretas tenía puesta guardia en la ciudad de los damascenos con el fin de prenderme. (II Corintios 11, 32)
¿Que hay que gloriarse? - aunque no trae ninguna utilidad -; pues vendré a las visiones y revelaciones del Señor. (II Corintios 12, 1)
Por este motivo tres veces rogué al Señor que se alejase de mí. (II Corintios 12, 8)
Temo que en mi próxima visita el Señor me humille por causa vuestra y tenga que llorar por muchos que anteriormente pecaron y no se convirtieron de sus actos de impureza, fornicación y libertinaje. (II Corintios 12, 21)
Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar y no para destruir. (II Corintios 13, 10)
La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. (II Corintios 13, 13)
Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, (Gálatas 1, 3)
Y no vi a ningún otro apóstol, y sí a Santiago, el hermano del Señor. (Gálatas 1, 19)