Talált 2066 Eredmények: Casa De Saúl
Y le envió a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo.» (Marcos 8, 26)
Cuando Jesús entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?» (Marcos 9, 28)
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: «¿De qué discutíais por el camino?» (Marcos 9, 33)
Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. (Marcos 10, 10)
y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.» (Marcos 10, 12)
Jesús dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio, (Marcos 10, 29)
Y les enseñaba, diciéndoles: «¿No está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos! » (Marcos 11, 17)
el que esté en el terrado, no baje ni entre a recoger algo de su casa, (Marcos 13, 15)
Al igual que un hombre que se ausenta: deja su casa, da atribuciones a sus siervos, a cada uno su trabajo, y ordena al portero que vele; (Marcos 13, 34)
velad, por tanto, ya que no sabéis cuándo viene el dueño de la casa, si al atardecer, o a media noche, o al cantar del gallo, o de madrugada. (Marcos 13, 35)
Estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que traía un frasco de alabastro con perfume puro de nardo, de mucho precio; quebró el frasco y lo derramó sobre su cabeza. (Marcos 14, 3)
y allí donde entre, decid al dueño de la casa: "El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?" (Marcos 14, 14)