Talált 3885 Eredmények: Bendiciones De Dios
Así Abraham creyó en Dios y le fue reputado como justicia. (Gálatas 3, 6)
La Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, anunció con antelación a Abraham esta buena nueva: En ti serán bendecidas todas las naciones. (Gálatas 3, 8)
- Y que la ley no justifica a nadie ante Dios es cosa evidente, pues el justo vivirá por la fe; (Gálatas 3, 11)
Y digo yo: Un testamento ya hecho por Dios en debida forma, no puede ser anulado por la ley, que llega 430 años más tarde, de tal modo que la promesa quede anulada. (Gálatas 3, 17)
Pues si la herencia dependiera de la ley, ya no procedería de la promesa, y sin embargo, Dios otorgó a Abraham su favor en forma de promesa. (Gálatas 3, 18)
Ahora bien, cuando hay uno solo no hay mediador, y Dios es uno solo. (Gálatas 3, 20)
Según eso, ¿la ley se opone a las promesas de Dios? ¡De ningún modo! Si de hecho se nos hubiera otorgado una ley capaz de vivificar, en ese caso la justicia vendría realmente de la ley. (Gálatas 3, 21)
Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. (Gálatas 3, 26)
Pero, al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, (Gálatas 4, 4)
La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre! (Gálatas 4, 6)
De modo que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero por voluntad de Dios. (Gálatas 4, 7)
Pero en otro tiempo, cuando no conocíais a Dios, servíais a los que en realidad no son dioses. (Gálatas 4, 8)