Talált 2674 Eredmények: Ana
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido, (Lucas 2, 36)
Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; (Lucas 2, 44)
en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. (Lucas 3, 2)
añadió a todas ellas la de encerrar a Juan en la cárcel. (Lucas 3, 20)
hijo de Joanán, hijo de Resá, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Nerí, (Lucas 3, 27)
Y añadió: «En verdad os digo que ningún profeta es bien recibido en su patria.» (Lucas 4, 24)
Y él le ordenó que no se lo dijera a nadie. Y añadió: «Vete, muéstrate al sacerdote y haz la ofrenda por tu purificación como prescribió Moisés para que les sirva de testimonio.» (Lucas 5, 14)
Sucedió que cruzaba en sábado por unos sembrados; sus discípulos arrancaban y comían espigas desgranándolas con las manos. (Lucas 6, 1)
Y Jesús les respondió: «¿Ni siquiera habéis leído lo que hizo David, cuando sintió hambre él y los que le acompañaban, (Lucas 6, 3)
cómo entró en la Casa de Dios, y tomando los panes de la presencia, que no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, comió él y dio a los que le acompañaban?» (Lucas 6, 4)
Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos. (Lucas 6, 19)
Les añadió una parábola: «¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? (Lucas 6, 39)