Talált 2453 Eredmények: Amã
Estoy extenuado de gemir, baño mi lecho cada noche, inundo de lágrimas mi cama; (Salmos 6, 7)
en boca de los niños, los que aún maman, dispones baluarte frente a tus adversarios, para acabar con enemigos y rebeldes. (Salmos 8, 3)
Has reprimido a las gentes, has perdido al impío, has borrado su nombre para siempre jamás; (Salmos 9, 6)
Dice en su corazón: «¡Jamás vacilaré!» (Sámek.) porque en desgracia no se ve, (Salmos 10, 6)
dice en su corazón: «Dios se ha olvidado, tiene tapado el rostro, no ha de ver jamás.» (Salmos 10, 11)
Yahveh explora al justo y al impío; su alma odia a quien ama la violencia. (Salmos 11, 5)
Que es justo Yahveh y lo justo ama, los rectos contemplarán su rostro. (Salmos 11, 7)
no presta a usura su dinero, ni acepta soborno en daño de inocente. Quien obra así jamás vacilará. (Salmos 15, 5)
Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo. Mas yo jamás derramaré sus libámenes de sangre, jamás tomaré sus nombres en mis labios. (Salmos 16, 4)
Clamé a Yahveh en mi angustia, a mi Dios invoqué; y escuchó mi voz desde su Templo, resonó mi llamada en sus oídos. (Salmos 18, 7)
me sacó a espacio abierto, me salvó porque me amaba. (Salmos 18, 20)
Claman, mas no hay salvador, a Yahveh, y no les responde. (Salmos 18, 42)