Talált 2453 Eredmények: Amã
Basá, rey de Israel, subió contra Judá y fortificó Ramá, para cortar las communicaciones a Asá, rey de Judá. (I Reyes 15, 17)
Sacó entonces Asá toda la plata y el oro que quedaban en los tesoros de la Casa de Yahveh y en los tesoros de la casa del rey, se lo dio a sus servidores y los envió a Ben Hadad, hijo de Tabrimmón, hijo de Jezyón, rey de Aram, que habitaba en Damasco, diciendo: (I Reyes 15, 18)
Cuando Basá lo supo suspendió las fortificaciones de Ramá y se volvió a Tirsá. (I Reyes 15, 21)
El rey Asá convocó a todo Judá sin excepción. Se llevaron la piedra y la madera con que Basá fortificaba Ramá, y el rey Asá fortificó con ellas Gueba de Benjamín y Mispá. (I Reyes 15, 22)
Compró la montaña de Samaría a Sémer por dos talentos de plata, fortificó el monte, y a la ciudad que él había construido puso por nombre Samaría, del nombre de Semer, dueño del monte. (I Reyes 16, 24)
Se acostó Omrí con sus padres, y fue sepultado en Samaría. Reinó en su lugar su hijo Ajab. (I Reyes 16, 28)
Ajab, hijo de Omrí, comenzó a reinar en Israel el año 38 de Asá, rey de Judá. Ajab, hijo de Omrí, reinó sobre Israel en Samaría veintidós años. (I Reyes 16, 29)
Alzó un altar a Baal en el santuario de Baal que edificó en Samaría. (I Reyes 16, 32)
Fue Elías a presentarse a Ajab. El hambre se había apoderado de Samaría. (I Reyes 18, 2)
Después dijo: «Llenad de agua cuatro tinajas y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña.» Lo hicieron así. Dijo: «Repetid» y repitieron. Dijo: «Hacedlo por tercera vez.» Y por tercera vez lo hicieron. (I Reyes 18, 34)
El caminó por el desierto una jornada de camino, y fue a sentarse bajo una retama. Se deseó la muerte y dijo: «¡Basta ya, Yahveh! ¡Toma mi vida, porque no soy mejor que mis padres!» (I Reyes 19, 4)
Se acostó y se durmió bajo una retama, pero un ángel le tocó y le dijo: «Levántate y come.» (I Reyes 19, 5)