Talált 2453 Eredmények: Amã
El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. (Lucas 1, 35)
Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, (Lucas 1, 36)
y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; (Lucas 1, 42)
porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, (Lucas 1, 48)
pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan.» (Lucas 1, 60)
Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. (Lucas 1, 62)
Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor para preparar sus caminos (Lucas 1, 76)
Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, (Lucas 2, 4)
Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Espíritu Santo. (Lucas 2, 25)
Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, (Lucas 3, 3)
como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; (Lucas 3, 4)
Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. (Lucas 4, 14)