Talált 37 Eredmények: humo

  • Cuando dirigió su mirada hacia Sodoma, Gomorra y toda la extensión de la región baja, vio un humo que subía de la tierra, como el humo de un horno. (Génesis 19, 28)

  • La montaña del Sinaí estaba cubierta de humo, porque el Señor había bajado a ella en el fuego. El humo se elevaba como el de un horno, y toda la montaña temblaba violentamente. (Exodo 19, 18)

  • En efecto, al ver que los hombres emboscados habían tomado la ciudad y que el humo subía de ella, Josué y todo Israel volvieron atrás y acometieron contra los hombres de Ai. (Josué 8, 21)

  • Pero la columna de humo empezó a levantarse desde la ciudad, y Benjamín, al mirar atrás, vio que la ciudad entera subía en llamas hacia el cielo. (Jueces 20, 40)

  • Sale humo de sus narices como de una olla que hierve sobre el fuego. (Job 41, 12)

  • Pero los malvados irán a la ruina, y los enemigos del Señor pasarán como la hermosura de los prados, se disiparán más pronto que el humo. (Salmos 37, 20)

  • Te ofreceré en holocausto animales cebados, junto con el humo de carneros; te sacrificaré bueyes y cabras. Pausa (Salmos 66, 15)

  • Tú los disipas como se disipa el humo; como se derrite la cera ante el fuego, así desaparecen los impíos delante del Señor. (Salmos 68, 3)

  • Porque mis días se disipan como el humo, y mis huesos arden como brasas; (Salmos 102, 4)

  • Él mira, y la tierra se estremece; toca las montañas, y echan humo. (Salmos 104, 32)

  • Aunque estoy como un odre resecado por el humo, no me olvido de tus preceptos. (Salmos 119, 83)

  • Inclina tu cielo, Señor, y desciende; toca las montañas para que arrojen humo. (Salmos 144, 5)


“O passado não conta mais para o Senhor. O que conta é o presente e estar atento e pronto para reparar o que foi feito.” São Padre Pio de Pietrelcina