Talált 2939 Eredmények: Vid
Así murió aquel criminal y blasfemo. Padeciendo los peores sufrimientos, como los había hecho padecer a otros, terminó su vida en un país extranjero, en medio de las montañas y en el más lamentable infortunio. (II Macabeos 9, 28)
A causa de esto, fue acusado ante Eupátor por los Amigos del rey, y a cada momento oía que lo llamaban traidor por haber abandonado Chipre, cuyo gobierno le había confiado Filométor, para pasarse a Antíoco Epífanes. Y al no poder desempeñar con honor tan alto cargo, se quitó la vida, envenenándose. (II Macabeos 10, 13)
Y como hemos sabido que los judíos no quieren adoptar las costumbres helénicas promovidas por nuestro padre, sino que prefieren seguir sus propias costumbres y piden que se les permita vivir conforme a sus leyes, (II Macabeos 11, 24)
Entonces encontraron debajo de las túnicas de cada uno de los muertos objetos consagrados a los ídolos de Iamnia, que la Ley prohibe tener a los judíos. Así se puso en evidencia para todos que esa era la causa por la que habían caído. (II Macabeos 12, 40)
le aconsejó que se casara y que tuviera hijos. Judas se casó y vivió tranquilamente, disfrutando de la vida. (II Macabeos 14, 25)
Nicanor, queriendo poner en evidencia la hostilidad que profesaba contra los judíos, envió más de quinientos soldados para detenerlo, (II Macabeos 14, 39)
Estando aún con vida, lleno de ardor, se incorporó sangrando copiosamente, y a pesar de sus graves heridas, pasó corriendo por entre las tropas y se paró sobre una roca escarpada. (II Macabeos 14, 45)
Cuando ya estaba completamente exangüe, se arrancó las entrañas y, tomándolas con ambas manos, las arrojó contra aquella gente. Así, invocando al Señor de la vida y del espíritu para que un día se las devolviera, murió aquel hombre. (II Macabeos 14, 46)
Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel, (Proverbios 1, 1)
ellos tienden contra sí mismos una emboscada sangrienta, están al acecho contra sus propias vidas. (Proverbios 1, 18)
Tal es la suerte del que obtiene ganancias injustas: le quitan la vida al que las posee. (Proverbios 1, 19)
que abandona al amigo de su juventud y olvida la alianza de su Dios: (Proverbios 2, 17)