Talált 1889 Eredmények: Tristeza De Israel
Entonces, el Creador de todas las cosas me dio una orden, el que me creó me hizo instalar mi carpa, él me dijo: ‘Levanta tu carpa en Jacob y fija tu herencia en Israel’. (Eclesiástico 24, 8)
Malcría a tu hijo, y te hará temblar; juega con él, y te llenará de tristeza. (Eclesiástico 30, 9)
No dejes que la tristeza se apodere de ti ni te atormentes con tus cavilaciones. (Eclesiástico 30, 21)
Vive ilusionado y consuela tu corazón, y aparta lejos de ti la tristeza, porque la tristeza fue la perdición de muchos y no se saca de ella ningún provecho. (Eclesiástico 30, 23)
Ten piedad, Señor, del pueblo que es llamado con tu Nombre, de Israel, a quien trataste como a un primogénito. (Eclesiástico 36, 11)
El hombre tiene sus días contados, pero los días de Israel son incontables. (Eclesiástico 37, 25)
Llora amargamente, golpéate el pecho, y observa el duelo que él se merece, uno o dos días, para evitar comentarios, y luego consuélate de tu tristeza. (Eclesiástico 38, 17)
Porque la tristeza lleva a la muerte y un corazón abatido quita las fuerzas. (Eclesiástico 38, 18)
En la desgracia la tristeza es permanente, y el corazón maldice una vida miserable. (Eclesiástico 38, 19)
No te dejes llevar por la tristeza, aléjala, acordándote de tu fin. (Eclesiástico 38, 20)
A él le hizo oír su voz, lo introdujo en la nube oscura y le dio cara a cara los mandamientos, una Ley de vida y de entendimiento, para enseñar la Alianza a Jacob, y sus decretos a Israel. (Eclesiástico 45, 5)
con piedras preciosas, grabadas en forma de sellos y engarzadas en oro -obra de un joyero- para servir de memorial, por la inscripción grabada, según el número de las tribus de Israel; (Eclesiástico 45, 11)