Talált 1527 Eredmények: Tierra Prometida
Si estás dispuesto a hacernos un favor, continuaron diciendo, que se nos dé esa tierra en posesión. No nos hagas cruzar el Jordán". (Números 32, 5)
Después que fueron al valle de Escol y vieron el país, ellos desalentaron a los israelitas, a fin de que no invadieran la tierra que el Señor les había dado. (Números 32, 9)
‘Ninguno de los hombres mayores de veinte años que salieron de Egipto verá la tierra que prometí con un juramento a Abraham, a Isaac y a Jacob, porque ellos me han sido infieles. (Números 32, 11)
y el país le quede sometido, ustedes podrán volver. Así quedarán libres de toda obligación respecto del Señor y respecto de Israel, y esa tierra será posesión de ustedes delante del Señor. (Números 32, 22)
diciéndoles: "Si los gaditas y los rubenitas atraviesan con ustedes el Jordán para combatir como guerreros a las órdenes del Señor, hasta que el país les esté sometido, ustedes les darán como posesión la tierra de Galaad. (Números 32, 29)
Pasaremos como guerreros a la tierra de Canaán, a las órdenes del Señor, pero conservaremos nuestra propiedad hereditaria al otro lado del Jordán". (Números 32, 32)
Tomarán posesión del país y habitarán en él, porque yo les di esa tierra para que la posean. (Números 33, 53)
Además, se repartirán el país entre sus clanes por medio de un sorteo, asignando una herencia mayor al grupo más numeroso, y una herencia más pequeña al grupo más reducido: cada uno tendrá lo que le toque en suerte, y se repartirán la tierra entre las tribus patriarcales. (Números 33, 54)
Pero si no despojan de sus dominios a los habitantes del país, los que ustedes hayan dejado serán como espinas en sus ojos y como aguijones en su costado, que los asediarán en la tierra donde habiten. (Números 33, 55)
Comunica esta orden a los israelitas: Cuando entren en la tierra de Canaán, recibirán como herencia toda la extensión del territorio de Canaán, a saber: (Números 34, 2)
Además, Moisés dio esta orden a los israelitas: Esta es la tierra que ustedes se repartirán como herencia por medio de un sorteo, la que el Señor mandó que fuera entregada a las nueve tribus y media. (Números 34, 13)
Habla en estos términos a los israelitas: Cuando crucen el Jordán para entrar en la tierra de Canaán, (Números 35, 10)