Mosaico decorativo

Talált 1528 Eredmények: Sol

  • Tú le dirás: Así habla el Señor: ¡Aquí estoy contra ti, montaña de Seír! Yo extenderé mi mano contra ti y te convertiré en un desierto desolado. (Ezequiel 35, 3)

  • Dejaré tus ciudades en ruinas y tú misma serás una desolación. Así sabrás que yo soy el Señor. (Ezequiel 35, 4)

  • Yo haré de la montaña de Seír un desierto desolado, y extirparé de ella al que va y al que viene. (Ezequiel 35, 7)

  • Te convertiré en una desolación eterna y tus ciudades no volverán a ser habitadas. Así ustedes sabrán que yo soy el Señor. (Ezequiel 35, 9)

  • Así habla el Señor: Yo te convertiré en una desolación, para alegría de toda la tierra. (Ezequiel 35, 14)

  • Así como tú te alegraste cuando quedó desolada la herencia de la casa de Israel, yo haré lo mismo contigo: ¡quedarás desolada, montaña de Seír, igual que todo Edóm! Así se sabrá que yo soy el Señor. (Ezequiel 35, 15)

  • La tierra devastada será cultivada, después de haber sido una desolación a la vista de todos los que pasaban. (Ezequiel 36, 34)

  • Júntalos luego uno con el otro, de manera que formen una sola pieza de madera y sean una sola cosa en tu mano. (Ezequiel 37, 17)

  • tú les responderás: Así habla el Señor: Yo voy a tomar la madera de José, que está en la mano de Efraím, y a las tribus de Israel unidas a él, y les añadiré la madera de Judá. Así haré de todos ellos un solo trozo de madera, y serán una sola cosa en mi mano. (Ezequiel 37, 19)

  • Haré de ellos una sola nación en la tierra, en las montañas de Israel, y todos tendrán un solo rey: ya no formarán dos naciones ni estarán más divididos en dos reinos. (Ezequiel 37, 22)

  • Mi servidor David reinará sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor. Observarán mis leyes, cumplirán mis preceptos y los pondrán en práctica. (Ezequiel 37, 24)

  • Aquel día, yo le daré a Gog un mausoleo, una tumba en Israel: el valle de Abarím, al este del Mar, el que cierra el camino a los que pasan. Allí enterrarán a Gog y a toda su multitud, y se lo llamará valle de Hamón Gog. (Ezequiel 39, 11)


"O verdadeiro servo de Deus é aquele que usa a caridade para com seu próximo, que está decidido a fazer a vontade de Deus a todo custo, que vive em profunda humildade e simplicidade". São Padre Pio de Pietrelcina