Talált 1528 Eredmények: Sol
Pero Miqueas replicó: "¡Por la vida del Señor, sólo diré lo que mi Dios me diga!". (II Crónicas 18, 13)
El rey de Israel dijo a Josafaat: "¿No te había dicho que este no me vaticina nada bueno, sino sólo desgracias?". (II Crónicas 18, 17)
El rey de Arám, por su parte, había dado esta orden a los comandantes de sus carros de guerra: "No ataquen a nadie, ni pequeño ni grande, sino sólo al rey de Israel". (II Crónicas 18, 30)
Aquel día, el combate fue muy encarnizado. El rey de Israel se mantuvo de pie sobre su carro frente a los arameos hasta la tarde, y murió a la puesta del sol. (II Crónicas 18, 34)
que atacaron a Judá, la invadieron y se apoderaron de todos los tesoros que había en el palacio real, y también de sus hijos y de sus mujeres; solamente le quedó Ocozías, que era el menor de sus hijos. (II Crónicas 21, 17)
Ocozías tenía cuarenta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó un solo año en Jerusalén. Su madre se llamaba Atalía, y era hija de Omrí. (II Crónicas 22, 2)
Puso porteros en las puertas de la Casa del Señor, para que no entrara absolutamente nada impuro. (II Crónicas 23, 19)
Después de esto, Joás resolvió restaurar la Casa del Señor. (II Crónicas 24, 4)
Cuando los obreros pusieron manos a la obra, el trabajo fue progresando hasta que la Casa de Dios quedó restaurada y consolidada. (II Crónicas 24, 13)
Estos tenían bajo su mando un ejército de trescientos siete mil quinientos soldados, capacitados para ayudar valientemente al rey contra sus enemigos. (II Crónicas 26, 13)
Pécaj, hijo de Remalías, mató en un solo día a ciento veinte mil hombres valientes de Judá, porque habían abandonado al Señor, el Dios de sus padres. (II Crónicas 28, 6)
Los soldados abandonaron a los prisioneros y el botín delante de los jefes y de toda la asamblea, (II Crónicas 28, 14)