Talált 1933 Eredmények: Sin
Entre tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba allí, y fueron, no sólo por Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado. (Juan 12, 9)
Jesús respondió: «Esta voz no se oyó por mí, sino por ustedes. (Juan 12, 30)
Sin embargo, muchos creyeron en él, aun entre las autoridades, pero a causa de los fariseos no lo manifestaban, para no ser expulsados de la sinagoga. (Juan 12, 42)
Jesús exclamó: «El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió. (Juan 12, 44)
Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. (Juan 12, 47)
«Entonces, Señor, le dijo Simón Pedro, ¡no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza!». (Juan 13, 9)
Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. (Juan 14, 6)
El que no me ama no es fiel a mis palabras. La palabra que ustedes oyeron no es mía, sino del Padre que me envió. (Juan 14, 24)
No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero. Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá. (Juan 15, 16)
Si ustedes fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya. Pero como no son del mundo, sino que yo los elegí y los saqué de él, el mundo los odia. (Juan 15, 19)
Si yo no hubiera hecho entre ellos obras que ningún otro realizó, no tendrían pecado. Pero ahora las han visto, y sin embargo, me odian a mí y a mi Padre, (Juan 15, 24)
para que se cumpla lo que está escrito en la Ley: Me han odiado sin motivo. (Juan 15, 25)