Talált 1933 Eredmények: Sin
«Tengan cuidado de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y en los banquetes; (Lucas 20, 46)
Pero antes de todo eso, los detendrán, los perseguirán, los entregarán a las sinagogas y serán encarcelados; los llevarán ante reyes y gobernadores a causa de mi Nombre, (Lucas 21, 12)
Judas aceptó y buscaba una ocasión propicia para entregarlo sin que se enterara el pueblo. (Lucas 22, 6)
Porque, ¿quién es más grande, el que está a la mesa o el que sirve? ¿No es acaso el que está a la mesa? Y sin embargo, yo estoy entre ustedes como el que sirve. (Lucas 22, 27)
Después les dijo: «Cuando los envié sin bolsa, ni alforja, ni sandalia, ¿les faltó alguna cosa?». (Lucas 22, 35)
«Padre, si quieres, aleja de mí este cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya». (Lucas 22, 42)
Pedro, sin embargo, se levantó y corrió hacia el sepulcro, y al asomarse, no vio más que las sábanas. Entonces regresó lleno de admiración por lo que había sucedido. (Lucas 24, 12)
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. (Juan 1, 3)
Él no era la luz, sino el testigo de la luz. (Juan 1, 8)
Ellos no nacieron de la sangre, ni por obra de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino que fueron engendrados por Dios. (Juan 1, 13)
Él confesó y no lo ocultó, sino que dijo claramente: «Yo no soy el Mesías». (Juan 1, 20)
Al ver llegar a Natanael, Jesús dijo: «Este es un verdadero israelita, un hombre sin doblez». (Juan 1, 47)