Talált 1933 Eredmények: Sin
No piensen que he venido a traer la paz sobre la tierra. No vine a traer la paz, sino la espada. (Mateo 10, 34)
Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa». (Mateo 10, 42)
Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él. (Mateo 11, 11)
Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. (Mateo 11, 27)
En aquel tiempo, Jesús atravesaba unos sembrados y era un día sábado. Como sus discípulos sintieron hambre, comenzaron a arrancar y a comer las espigas. (Mateo 12, 1)
cómo entró en la Casa de Dios y comieron los panes de la ofrenda, que no les estaba permitido comer ni a él ni a sus compañeros, sino solamente a los sacerdotes? (Mateo 12, 4)
¿Y no han leído también en la Ley, que los sacerdotes, en el Templo, violan el descanso del sábado, sin incurrir en falta? (Mateo 12, 5)
De allí, Jesús fue a la sinagoga de los fariseos, (Mateo 12, 9)
Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas, (Mateo 13, 34)
y, al llegar a su pueblo, se puso a enseñar a la gente en su sinagoga, de tal manera que todos estaban maravillados. «¿De dónde le vienen, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? (Mateo 13, 54)
Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres y los niños. (Mateo 14, 21)
En vano me rinden culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos». (Mateo 15, 9)