Talált 1926 Eredmények: San
Temiendo que Jonatán se lo impidiera y le hiciera la guerra, buscaba la manera de detenerlo para deshacerse de él. Entonces se puso en marcha y llegó a Betsán. (I Macabeos 12, 40)
Jonatán salió a su encuentro con cuarenta mil hombres elegidos para la guerra y también llegó a Betsán. (I Macabeos 12, 41)
Así pudieron regresar sanos y salvos al país de Judá, donde lloraron a Jonatán y a sus compañeros, en medio de un gran temor. Hubo un gran duelo en Israel, (I Macabeos 12, 52)
y los exhortó, diciéndoles: "Ustedes saben muy bien todo lo que yo, mis hermanos y la familia de mi padre hemos hecho por las leyes y el Santuario, y las guerras y tribulaciones que hemos soportado. (I Macabeos 13, 3)
Al contrario, vengaré a mi nación, al Santuario, a las mujeres y a los hijos de ustedes, porque todos los pueblos, por el odio que nos tienen, se han unido para exterminarnos". (I Macabeos 13, 6)
Ocupó su trono y se ciñó la corona de Asia, causando grandes estragos en el país. (I Macabeos 13, 32)
En los incesantes combates librados en nuestro país, Simón, hijo de Matatías, descendiente de la familia de Joarib, y sus hermanos, afrontaron el peligro y se opusieron a los enemigos de su patria, a fin de preservar su Santuario y su Ley: así cubrieron de gloria su nación. (I Macabeos 14, 29)
Cuando los enemigos quisieron invadir el país para devastarlo y levantar su mano contra el Santuario, (I Macabeos 14, 31)
En su tiempo y bajo su conducción, se logró expulsar a los extranjeros del país, en especial, a los que se encontraban en la Ciudad de David, en Jerusalén. Allí habían construido una Ciudadela, de la que salían para profanar los alrededores del Santuario causando graves ultrajes a su santidad. (I Macabeos 14, 36)
que fuera asimismo su comandante, que se ocupara del Lugar santo y designara por sí mismo a los encargados de los trabajos, de la administración del país, de los asuntos militares y de las plazas fuertes; (I Macabeos 14, 42)
que cuidara de las cosas santas y fuera obedecido por todos; que todos los documentos del país se redactaran en su nombre y que se vistiera de púrpura y llevara insignias de oro. (I Macabeos 14, 43)
Todo el que obre contrariamente a estas decisiones, o viole alguna de ellas, será pasible de sanción. (I Macabeos 14, 45)