Mosaico decorativo

Talált 970 Eredmények: Rey David

  • David y su gente llegaron rendidos, y allí retomaron aliento. (II Samuel 16, 14)

  • Cuando Jusai, el arquita, el amigo de David, llegó a donde estaba Absalón, le dijo: "¡Viva el rey! ¡Viva el rey!". (II Samuel 16, 16)

  • En aquella época, se buscaba el consejo de Ajitófel como un oráculo divino: tal era la estima que tenían por sus consejos tanto David como Absalón. (II Samuel 16, 23)

  • Ajitófel dijo a Absalón: "Déjame elegir doce mil hombres y saldré en persecución de David esta misma noche. (II Samuel 17, 1)

  • Manden ahora mismo a informar a David: ‘No te quedes esta noche en los pasos del desierto. Cruza más bien al otro lado, no vaya a suceder que sean aniquilados el rey y todo el pueblo que lo acompaña’". (II Samuel 17, 16)

  • Jonatán y Ajimáas estaban junto a la Fuente de Roguel. Una esclava fue a llevarles la noticia, para que ellos, a su vez, fueran a informar a David, porque no podían dejarse ver entrando en la ciudad. (II Samuel 17, 17)

  • Apenas partieron, los jóvenes salieron del pozo y fueron a informar al rey David: "Apresúrense a cruzar las aguas, le dijeron, porque Ajitófel ha propuesto este plan contra ustedes". (II Samuel 17, 21)

  • David y toda la tropa que iba con él reanudaron la marcha y cruzaron el Jordán. Al despuntar el día, no había quedado nadie sin pasar el Jordán. (II Samuel 17, 22)

  • David llegó a Majanaim, mientras Absalón cruzaba el Jordán con todos los hombres de Israel. (II Samuel 17, 24)

  • Y cuando David llegó a Majanaim, Sobí, hijo de Najás, el de Rabá de los amonitas, Maquir, hijo de Amiel, el de Lo Dabar, y Barzilai, el galaadita de Roglím, (II Samuel 17, 27)

  • miel, leche cuajada y queso de oveja y de vaca, y se los presentaron a David y a la gente que estaba con él, para que comieran. Porque decían: "La gente está hambrienta, cansada y sedienta de tanto caminar por el desierto". (II Samuel 17, 29)

  • David pasó revista a sus tropas y puso al frente de ellas jefes de mil y cien hombres. (II Samuel 18, 1)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina