Talált 3859 Eredmények: Promesas De Dios
Ustedes irritaron a su Creador, ofreciendo sacrificios a los demonios y no a Dios; (Baruc 4, 7)
olvidaron al Dios, eterno, el que los sustenta, y entristecieron a Jerusalén, la que los crió. (Baruc 4, 8)
Porque ella, al ver que la ira del Señor se desencadenaba contra ustedes, exclamó: "Escuchen, ciudades vecinas de Sión: Dios me ha enviado un gran dolor. (Baruc 4, 9)
Que nadie se alegre al verme viuda y abandonada por muchos. Estoy desolada por los pecados de mis hijos, porque se desviaron de la Ley de Dios: (Baruc 4, 12)
¡Ánimo, hijos, clamen a Dios, y él los librará de la tiranía y del poder de sus enemigos! (Baruc 4, 21)
Yo los dejé partir con dolor y lágrimas, pero Dios los hará volver a mí, con gozo y alegría para siempre. (Baruc 4, 23)
Así como ahora las ciudades vecinas de Sión están viendo el cautiverio de ustedes, así verán pronto la salvación que les llegará de Dios, con la gran gloria y el esplendor del Eterno. (Baruc 4, 24)
Hijos, soporten con paciencia la ira que les ha sobrevenido de parte de Dios. Tu enemigo te ha perseguido, pero pronto verás su ruina y pondrás tu pie sobre su cuello. (Baruc 4, 25)
¡Ánimo, hijos, clamen a Dios, porque aquel que los castigó se acordará de ustedes! (Baruc 4, 27)
Ya que el único pensamiento de ustedes ha sido apartarse de Dios, una vez convertidos, búsquenlo con un empeño diez veces mayor. (Baruc 4, 28)
Mira hacia el Oriente, Jerusalén, y contempla la alegría que te viene de Dios. (Baruc 4, 36)
Ahí llegan tus hijos, los que habías visto partir; llegan reunidos desde el oriente al occidente por la palabra del Santo, llenos de gozo por la gloria de Dios. (Baruc 4, 37)