Talált 488 Eredmények: Primer Libro De Samuel
Y todo el pueblo dijo a Samuel: "Ruega al Señor, tu Dios, por tus servidores, y así no moriremos; porque a todos nuestros pecados hemos añadido la maldad de pedir para nosotros un rey". (I Samuel 12, 19)
Pero Samuel dijo al pueblo: "¡No teman! Por más que hayan cometido todo este mal, no se aparten del Señor, y sírvanlo de todo corazón. (I Samuel 12, 20)
Así esperó siete días, según el plazo fijado por Samuel. Pero Samuel no llegaba a Guilgal y el pueblo se le comenzó a desbandar. (I Samuel 13, 8)
Apenas terminó de ofrecer el holocausto, llegó Samuel, y Saúl salió a su encuentro para saludarlo. (I Samuel 13, 10)
Pero Samuel le dijo: "¿Qué has hecho?". Saúl respondió: "Como vi que el pueblo se me desbandaba, que tú no llegabas en el plazo fijado y que los filisteos estaban reunidos en Micmás, (I Samuel 13, 11)
Entonces Samuel replicó a Saúl: "¡Has obrado neciamente! Si hubieras observado el mandamiento que te dio el Señor, tu Dios, él habría afianzado para siempre tu reinado sobre Israel. (I Samuel 13, 13)
En seguida, Samuel partió de Guilgal. En Guibeá de Benjamín, Saúl pasó revista a la tropa que estaba con él: eran unos seiscientos hombres. (I Samuel 13, 15)
Saúl edificó un altar al Señor, y ese fue el primer altar erigido por él. (I Samuel 14, 35)
Pero el pueblo replicó a Saúl: "¡Cómo va a morir Jonatán, que ha obtenido esta gran victoria en Israel! ¡De ninguna manera! ¡Por la vida del Señor, no caerá por tierra ni un solo cabello de su cabeza, porque él ha actuado hoy con la ayuda de Dios!". Así el pueblo libró a Jonatán, y él no murió. (I Samuel 14, 45)
Hizo proezas, derrotó a Amalec y libró a Israel de aquellos que lo saqueaban. (I Samuel 14, 48)
Samuel dijo a Saúl: "Fue el Señor el que me envió a ungirte rey de mi pueblo Israel. Por eso, escucha ahora las palabras del Señor. (I Samuel 15, 1)
La palabra del Señor llegó entonces a Samuel en estos términos: (I Samuel 15, 10)