Mosaico decorativo

Talált 4166 Eredmények: Poder De Dios

  • Serás una espléndida corona en la mano del Señor, una diadema real en las palmas de tu Dios. (Isaías 62, 3)

  • Como un joven se casa con una virgen, así te desposará el que te reconstruye; y como la esposa es la alegría de su esposo, así serás tú la alegría de tu Dios. (Isaías 62, 5)

  • ¿Quién es ese que llega desde Edóm, desde Bosrá, con las ropas enrojecidas? ¿Quién es ese, ataviado espléndidamente, que se yergue con la plenitud de su poder? -Soy yo, el que habla con justicia, yo, el poderoso para salvar. (Isaías 63, 1)

  • que nadie había escuchado jamás, ningún oído oyó, ningún ojo vio a otro Dios, fuera de ti, que hiciera tales cosas por los que esperan en él. (Isaías 64, 3)

  • Todo el que se bendiga en el país se bendecirá por el Dios del Amén, y todo el que jure en el país jurará por el Dios del Amén, porque las angustias pasadas habrán sido olvidadas y estarán ocultas a mis ojos. (Isaías 65, 16)

  • ¿Acaso yo abriré la matriz y no haré dar a luz?, dice el Señor. ¿Acaso la voy a cerrar, yo que hago nacer?, dice tu Dios. (Isaías 66, 9)

  • ¿Acaso no te sucede todo esto, por haber abandonado al Señor, tu Dios, mientras él te conducía por el camino? (Jeremías 2, 17)

  • ¡Que tu propia maldad te corrija y tus apostasías te sirvan de escarmiento! Reconoce, entonces, y mira qué cosa tan mala y amarga es abandonar al Señor, tu Dios, y dejar de temerme -oráculo del Señor de los ejércitos-. (Jeremías 2, 19)

  • ¿Acaso él guardará rencor eternamente? ¿Mantendrá su ira para siempre?". ¡Tú hablas así y haces el mal a más no poder! (Jeremías 3, 5)

  • Pero reconoce tu culpa, porque te has rebelado contra el Señor, tu Dios, y has prodigado tus favores a los extranjeros, bajo todo árbol frondoso: ¡ustedes no han escuchado mi voz! -oráculo del Señor-. (Jeremías 3, 13)

  • En los montes desolados se escucha una voz: son llantos y súplicas de los hijos de Israel, porque han tomado por un camino torcido, se han olvidado del Señor, su Dios. (Jeremías 3, 21)

  • -¡Vuelvan, hijos apóstatas, yo los sanaré de sus apostasías! -Aquí estamos, venimos hacia ti, porque tú eres el Señor, nuestro Dios. (Jeremías 3, 22)


"Cuide de estar sempre em estado de graça." São Padre Pio de Pietrelcina