Talált 21960 Eredmények: Or
Pero Moisés insistió: "Perdóname, Señor, encomienda a otro esta misión". (Exodo 4, 13)
El Señor se enojó con Moisés y exclamó: "¿Acaso no tienes a tu hermano Aarón, el levita? Yo sé que él tiene facilidad de palabra. Ahora justamente viene a tu encuentro, y al verte se llenará de alegría. (Exodo 4, 14)
Tú le hablarás y harás que sea tu portavoz. Yo los asistiré siempre que ustedes hablen, y les indicaré lo que deben hacer. (Exodo 4, 15)
Él hablará al pueblo en tu nombre; será tu portavoz y tu serás un dios para él. (Exodo 4, 16)
Lleva también en tu mano este bastón, porque con él realizarás los prodigios". (Exodo 4, 17)
El Señor dijo a Moisés en Madián: "Regresa a Egipto, porque ya han muerto todos los que querían matarte". (Exodo 4, 19)
El Señor le dijo: "Mientras regresas a Egipto, considera todos los prodigios que yo te di el poder de realizar: tú los harás delante del Faraón. Pero yo voy a endurecer el corazón del Faraón, y él no dejará salir al pueblo. (Exodo 4, 21)
Entonces tú le dirás: Así habla el Señor: ‘Israel es mi hijo primogénito. (Exodo 4, 22)
Cuando hizo un alto en el camino para pasar la noche, el Señor lo atacó e intentó matarlo. (Exodo 4, 24)
Pero Sipora tomó un cuchillo de piedra, cortó el prepucio de su hijo, y con él tocó los pies de Moisés diciendo: "Tú eres para mi un esposo de sangre". (Exodo 4, 25)
Y el Señor se apartó de él. Ella había dicho: "esposo de sangre", a causa de la circuncisión. (Exodo 4, 26)
Mientras tanto, el Señor había dicho a Aarón: "Ve al desierto para encontrarte con Moisés". Aarón partió, y cuando lo encontró en la montaña de Dios, lo besó. (Exodo 4, 27)